
VIAJE
No tengo la paciencia de una nube que se prepara para morir de lágrimas o evaporándose en la luz, no tengo entierro en esa vela,
Günter Petrak

No tengo la paciencia de una nube que se prepara para morir de lágrimas o evaporándose en la luz, no tengo entierro en esa vela,

Dijo adiós agitando la mano, quería guardar para siempre su recuerdo… El tiempo pasó, el tren se convirtió en ruina, en fierro, en coral oxidado,

Deseaba tener el encanto natural del suicida, mirar la vena rota de polvos y geranios encenderse de alas y de bosques. No colgaría de una

Él dijo: mi deseo más poético es satis-facerte textualmente todas las noches. -La verdad- dijo ella- mi vida textual está llena de paréntesis, interrogacio- nes,

Es una marejada de nubes que esconde al sol, dijo la más grande. Una almohada de plumas, añadió la pequeña retozando alegremente. Son olas y

Mi sombra es un nombre cualquiera escrito en un cristal de un edificio incoherente; soy una nada, un muerto remendado que deambula por las calles

Construye cada uno su Babel de sueños, su proyecto de papel y piedra. El rico lo hace frente al dolor del pobre, el pobre sobre

Será vil o sacro tu mundo de flores venenosas de radiantes soles y esperanzas muertas jardín del Edén sin paraíso soledad de edad soleada solar

Y en esa frágil barca te echaste a la mar, rompiste la niebla, las densas tinieblas, bogaste, pescaste, amaste la vida. No fueron para ti

Como el fantasma de un tren que cruzaba el bosque en silencio, así se llenaba mi alma de un vacío melancólico, de un rumor de