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¿Qué es la emoción?

Muchas definiciones podemos sacar de las emociones pero a mí en lo particular me encanta una sencilla explicación que nos dice que E= Energía y Motion= Movimiento. La emoción es la energía en movimiento dentro de nosotros mismos que sucede en el cerebro límbico liberando y conectando neuro-transmisores químicos que hacen que nos sintamos básicamente alegres, tristes, enojados, amorosos, animados, perezosos o con miedo.

Es importantísimo entender y comprender lo que significan los fenómenos emocionales para nuestra propia felicidad y la selección de nuestro lenguaje para que éste ultimo; el lenguaje de las emociones, construya la realidad que queremos y esperamos. No se te olvide que tu mundo interior es tu mundo y genera tu propia realidad.

A veces, por desconocimiento de la propia psique salen de manera involuntaria en nosotros lo opuesto, lo improvisado, lo que no queríamos que saliera y que nos lastima y lastima a los que nos rodean.

El miedo, la culpa, el resentimiento y todo aquello que nos limita a construirnos desde dentro frena nuestro propio desarrollo y porque no decirlo también limita nuestra felicidad.

Ese desconocimiento e ignorancia es aquello que viene de nuestro inconsciente más profundo y lo llamamos con todas sus letras: HERIDAS NO SANADAS.

Hacer consciente nuestro “Yo” en relación con lo que nos rodea es parte esencial del trabajo interno de resignificación de nuestro propio  lenguaje emocional.

Todo esto para que mi realidad sea determinada por el propio amor que me tengo y la libertad que poseo. No por circunstancias que no controlo y son ajenas a mí.

Carl Gutav Jung decía:

“Si no haces consciente tu inconsciente, tu inconsciente será el que gobernará tu vida y  le vas a llamar mala suerte o destino”.

El trabajo de mis heridas emocionales debe ser parte de mi conversación diaria conmigo mismo y si es necesario también con una profesional de la salud mental.

Por allí he escuchado la tontería de decir: Yo no voy al psicólogo porque no estoy loca o loco. Loco es estar mal y no saber manejar tus estados emocionales y por un orgullo tonto e ignorancia supina no pedir ayuda profesional.

¿Qué  nos lleva al fracaso?

En primer lugar ignorar por creencias limitantes, el poder de las emociones  en tu vida.

Una segunda causa por la cual sentimos que no avanzamos y progresamos es porque nos anclamos y aferramos al pasado. No somos capaces de reconciliarnos con él.

Si nuestro pasado  hubiese sido diferente, habríamos observado a nuestro padre escuchando en forma satisfactoria y afectuosa a nuestra madre cuando le expresaba sus frustraciones y decepciones; si nuestro pasado decimos hubiera sido diferente, habríamos observado a nuestra madre confiando en nuestro padre y compartiendo sus sentimientos abiertamente, sin desaprobarlo y sin echarle culpas; habríamos experimentado el hecho de ver que una persona podría sentirse perturbada sin rechazar a nadie con desconfianza, manipulación emocional, desaprobación, prevención, condescendencia o frialdad.

Aprendemos desde muy pequeños a hablar, en los primeros dos años de vida; pero nunca aprendimos ni nos enseñaron a escuchar y escucharnos a nosotros mismos. Tendremos los siguientes setenta y cinco años siguientes para aprender a conocernos.

Hoy escuchamos que los niños tienen DDT o TDA, que la gente va por la calle cargada de un costal invisible de estrés y de preocupaciones. La depresión ya es una pandemia silenciosa que cobra la vida de miles de hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Y de pronto: ¡BUM! ¡Explotamos! La tristeza y el enojo nos secuestran y no nos permiten reconocer a nuestros semejantes como prójimos y cometemos atrocidades.

En las noticias, hace una par de años un hombre salió con un puñal en el ojo porque el conductor de junto estalló de ira ya que el primero le robó el lugar de estacionamiento en el centro comercial. ¿Lo pueden creer?

Todos hemos tenido, tenemos y tendremos reacciones extremas que no se encuentran bajo nuestro control, a esto se le conoce como ‘estallido emocional’.

¿Qué hacer entonces? 

Aprendamos a dirigir nuestra propia vida  y nuestras emociones de manera satisfactoria.

Esto Incluye para el lector la autodisciplina, auto-comprensión y autoestima. Incluye necesariamente sanar el pasado. Incluye mucha determinación. Si es necesario también incluye terapia.

¿Por qué a algunas personas les va mejor en la vida que a otras?

La investigación realizada a nivel mundial por The Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations, arrojó un resultado sorprendente y vinculado al tratado sobre las emociones y la inteligencia:

Cociente de Éxito:

23% a nuestras capacidades intelectuales

77% a nuestras aptitudes emocionales.

¿Por qué algunas, con alto coeficiente intelectual y que se destacan en su profesión, no pueden aplicar esta inteligencia en su vida privada, que va a la deriva, del sufrimiento hacia el fracaso? ¿Y por qué otras con un alto Cociente Intelectual terminan trabajando para otras que tienen un CI más bajo, pero que saben conectarse, influir y relacionarse mejor? 

La respuesta está en el conocimiento de uno mismo, de las emociones y en la capacidad para entenderlas y manejarlas. La respuesta es alcanzar la  libertad emocional.

“Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen

más probabilidades de sentirse satisfechas y ser eficaces en su vida, y de dominar los hábitos mentales que favorezcan su propia productividad; las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional libran batallas interiores que sabotean su capacidad de concentrarse en el trabajo y pensar con claridad”. 

 
          Dr. Daniel Goleman

Pero… ¿ Y cómo estás tú?

Si tú no sabes cómo estás, entonces tampoco sabes cuál es tu forma de actuar más probable, y por tanto no estarás seguro de cómo ponerla en práctica.

No expresamos nuestros sentimientos y nuestra salud puede verse afectada porque EL CUERPO GRITA LO QUE EL ALMA CALLA.

Las enfermedades tienen una bio-descodificación y origen de tipo emocional.

Es importante estar en contacto con lo que sentimos, reconocer de dónde proviene ese sentimiento y manejarlo de forma inteligente.

Ser víctima es lo más fácil. La vida no es de quién se tropieza sino de quien sabe reconocer su caída y se levanta.

Si cometes algún  error ASÚMELO y RESUELVELO.

Tus padres ya tuvieron su chance en la vida, ya hicieron lo que buenamente pudieron, con sus aciertos y sus errores. Ahora nos toca aprender y no repetirlos. Porque normalmente LO QUE NOS CHOCA NOS CHECA.

Sé tú el capitán de tu alma y de tu propio destino.

Sal de una vez por todas de esa maldita y cómoda posición de víctima en la que te has estancado.

Termino  éstas líneas con una frase de León Tolstoi que refleja los males del mundo pero también la  probable solución:

“Todos los males del mundo provienen de que el hombre cree que puede tratar a sus semejantes sin amor”

¡POR ESO ÁMATE!

PERO NADIE AMA LO QUE NO CONOCE

¡POR ESO CONÓCETE!

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