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Lo dijo y lo cumplió, “al diablo con sus instituciones”  primera promesa de campaña que se hace realidad, lo dijo desde el 2006 y no se le olvidó, el Congreso de la Unión electo pasa a ser una figura meramente decorativa, los representantes populares pierden esa calidad; me explico: la Reforma Educativa y el Aeropuerto a consulta, la función de representación popular de los Diputados y de los Senadores será la de unos simples espectadores sin voz ni voto, el artículo 41 de nuestra Carta Magna es letra muerta.

Incongruencias aparte, las dos consultas anunciadas dejan mucho que desear, la relacionada con la construcción del Aeropuerto según he leído y escuchado,  será de carácter universal, lo mismo la votaran los campesinos de Hidalgo y Jalisco que los mitoteros de Ayotzinapa, los obreros y los estudiantes, el franelero y el comerciante, no hay distingos ni por casualidad, aunque la terminal Aérea no tenga nada que ver con su actividad.

La otra, la Reforma Educativa será consultada con los padres de los estudiantes y con los profesores aunque el impacto de ésta sea para todo el territorio nacional, no se incluye en la consulta a las empresas e instituciones que al final son beneficiarias del sistema educativo , tampoco se le pregunta a las Universidades y a todos los centros de enseñanza superior como receptores de los alumnos de grados menores, según lo declarado por los futuros funcionarios responsables del sector.

Lo anterior no tiene que ver con mi modesta opinión acerca de ambos temas, lo que me preocupa es el método para resolver los asuntos más cruciales de la República, yo no sé ni he encontrado información que aclare el sistema que van a utilizar para las consultas públicas, creo, sin embargo que eso es  lo primero que se debe regular, establecer reglas claras, empezando con el universo al cual se van a dirigir.

En el caso del NAIM, el asunto le concierne a los que viajan en avión o en algún momento de sus vidas, serán usuarios de ese tipo de transporte, los pilotos, sobrecargos y tripulación en general de las aerolíneas, las empresas y las instituciones que requieren para sus operaciones de dicha infraestructura,  los comerciantes de las terminales, los operadores del aeropuerto,  el personal de torre de control y el de mantenimiento, hasta los taxistas que dan el servicio en los aeropuertos; por el contrario, no tiene ningún sentido que un campesino o algún maestro de escuela rural opine, tampoco los que viven en entidades y comunidades muy apartadas de este centro de operaciones, ni saben, ni les importa, su voto, si lo dan, afecta a personas que si necesitan del servicio.

Tratándose de la Reforma Educativa el universo es muy distinto, los padres y los maestros (sería deseable que excluyeran a los holgazanes aunque sé que esto no es posible) las instituciones de educación media y superior como receptoras de los egresados de las primarias y las secundarias, las empresas y los gobiernos como beneficiarias del sistema, las autoridades de infraestructura y planeación y todos aquellos que de alguna forma tienen a su cargo los servicios educativos.

Decir que el Pueblo Bueno y el Pueblo Sabio pueden decidir el futuro de quienes son directamente involucrados en los resultados de las consultas, es una falacia del tamaño del universo, de hecho a los futuros funcionarios que han hablado del tema,  les recomendaría que sigan el consejo de Groucho Marx: “Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente”.

Por: Alfonso Díaz Ordaz Baillères

22 de agosto de 2018

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