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Alfredo Bernardo Novel

Mis principios como lector de historias vienen de mucho tiempo atrás, se remontan a los años sesenta adultos, una de esas historias es una novela del estadounidense Irving Wallace llamada “El Premio Nobel” que narra las historias de un pequeño grupo de galardonados con el premio que le da titulo a la novela del escritor; un cardiólogo con conflictos profesionales, amargado por los celos y las envidias de su medio, un novelista borracho, un físico con problemas financieros por las deudas contraídas para el desarrollo de sus prácticas experimentales y una pareja de químicos con algunas diferencias de tipo conyugal.

Dicen los que saben de estas cosas que el mencionado escritor de “Best Sellers”, el autor de la novela no es un Cervantes ni  un Balzac, que dista mucho de serlo, yo lo desconozco, lo que si me parece cierto es que cuando yo la leí me atrapo desde el principio, la historia que nos cuenta es muy interesante y nos lleva a imaginarnos los escenarios en donde ocurre, la novela es un genero imperfecto, el escritor se puede dar licencia de narrar eventos y cometer errores, no lo digo yo, lo dice Mario Vargas Llosa en referencia a las historias de la saga Millenium que cuenta las aventuras y peripecias de la entrañable Lisbeth Salander, una heroína moderna mágica en la tecnología, una hacker excepcional.

El país que mas autores ganadores del Premio Nobel de literatura es Francia con quince, seguido por los estadounidenses que tienen doce, México solo aporta uno, el escritor Octavio Paz en 1990 que a final de cuentas lo consiguió.

El testamento que da origen al citado premio dice:

«La totalidad de mis restantes bienes realizables será administrada de la siguiente forma:

El capital será invertido por mis albaceas en valores seguros y constituirá un fondo cuyos intereses se distribuirán anualmente bajo la forma de premios a aquellos que, durante el año anterior, hayan conferido los mayores beneficios a la Humanidad. Dichos intereses se dividirán en cinco partes iguales…».

Alfredo Bernardo Nobel 27 de noviembre de 1895

A partir de ello se establece en Estocolmo este premio anual que estimula a muy distintos personajes del arte, de la ciencia y hasta de la política internacional, dos escritores de todos los premiados rechazaron el premio, Jean Paul Sartre que no acepta por principio ningún premio ni homenaje oficial y el ruso autor de la famosa historia del “Doctor Zhivago” por la prohibición que le hicieron las autoridades soviéticas.

La historia de la literatura universal se ha nutrido desde siempre del producto de la imaginación de millares de escritores, los que narran historias y describen sus mundos particulares, que ponen a disposición de todos los que se quieran acercar a ellos en sus paginas de papel y ahora en sus medios digitales, que son algunas de las ventajas que nos ofrece nuestro tiempo.

Por supuesto le recomiendo, si lo puede conseguir leer la historia que Irving Wallace publicó por primera vez en 1962 y que debo haber disfrutado hacia finales de esa década, soy aficionado desde antes de ese entonces a las historias, desde chico me sentaba a escuchar a mis mayores, un poco mayor me hice aficionado a las historietas (cuentos les decíamos en la casa) que dieron cauce a mi gusto por la lectura, aunque usted no lo crea mis primeras lecturas eran las de Chanoc y el simpático Memín Pingüin que cada semana adquiría en mi puesto de periódicos más cercano.

25 de febrero de 2022

alfonsodiazordaz@gmail.com

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