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Con todo el respeto para las personas que me hacen el favor de leer las cosas que escribo, en esta ocasión me voy a permitir iniciar mi comentario con una breve crítica al certamen internacional que ahora se llama Nuestra Belleza Universal, por alguna razón a este concurso le fue retirado el rimbombante título de Miss Universo, según el punto de vista personal, me atrevo a sostener mi modesta opinión acerca del evento, es una fiesta, que de alguna forma contribuye a que los países que participan con la representación de sus guapas señoritas tengan sus cinco o veinte minutos de promoción turística.

Es motivo de alegría para los mexicanos saber que entre nosotros hay mujeres extraordinariamente hermosas, es un orgullo para su familia y los consumidores  de estas actividades,  que una paisana nuestra obtenga el título, que bueno y ya… a mi en lo personal me parece irrelevante, no soy aguafiestas de ninguna manera, el título no me emociona, no me gusta su significado, las medidas corporales, su maquillaje y simpatía no son trascendentes, nacer y crecer bonita puede que sea un alivio para ella misma y para sus familiares, desde mi punto de vista el evento contiene elementos inadecuados para la equidad de genero y los movimientos sociales en ese entorno.

Sin el brillo ni la euforia del concurso de señoritas universales, un mexicano ha sido objeto de una apreciable distinción, Javier Camarena es un cantante de excepción que en días pasados de este mes de mayo del 2021 que vivimos, recibió el premio al mejor cantante del mundo que otorga la International Opera Awuards, de esto nos hemos enterado de manera muy discreta, no ha recibido el lustre que merece por su trabajo, un hombre que en el Metropolitano de Nueva York fue ovacionado y a petición del público obligado a repetir su versión excepcional de Ah mes amis del Lombardo:  Domenico Gaetano Maria Donizetti autor de ópera, compositor de  La Fille du régiment  (La Hija del Regimiento) que en su primera parte contiene la mencionada canción, debo señalar que para su papel Javier Camarena hubo de prepararse durante cuatro años, que llegar al nivel de excelsitud que actualmente tiene tuvieron que pasar más de veinticinco años, para lograrlo fue necesario estudiar y practicar cuando menos ocho horas cada día, no se si a ustedes, a mi me resulta ofensivo que se ignore a este gran talento, que no se celebre como lo merece.

Mientras aquello sucede, hay muchas personas y lo digo con respeto que están muy interesadas en conocer la vida del cantante Luis Miguel (con mucho menor nivel por supuesto) lo lamento mucho caray…  mientras que el veracruzano Camarena que a la edad de diecinueve años renuncia a sus estudios de ingeniería para estudiar canto a tiempo completo con los resultados ejemplares que he mencionado, merece un aplauso nacional que la publicidad y la mercadotecnia no le han dado y que merece con todos los méritos.

No se necesita ser bonito para triunfar en lo que nos apasiona, se requiere esfuerzo y dedicación, una meta bien definida y resultados, le recomiendo que lo busque y lo disfrute en Youtube, vale la pena.

Lo anterior me obliga a hacer una breve reflexión, ¿cuántos de nuestros dirigentes actuales y anteriores se han preparado con el esfuerzo y vocación que Javier Camarena nos ha mostrado? muy pocos y por eso estamos como estamos.

Por: Alfonso Díaz Ordaz Baillères

alfonsodiazordaz@gmail.com

19 de mayo de 2021

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