A partir del momento en que se suscitó el bombardeo sobre la ciudad de Caracas, la sucesión concatenada de acontecimientos respecto a Irán,- abrupta devaluación y crisis inflacionaria, protestas callejeras posteriormente asusadas por agentes del Mossad, y finalmente abierta declaración de hostilidades por parte de la administración de Trump-; remiten de inmediato a los itinerarios seguidos medio siglo atrás por Iván Ilich Ramírez, alias el “Chacal”, cuyos vínculos con lo que en su momento se denominó “la conexión siria” fue investigado a plenitud por el escritor británico-irlandés David Yallop y que dejó plasmada en su libro “ Hasta los confines de la tierra”.
Hasta donde ha trascendido, los cargos presentados por el departamento de justicia de los Estados Unidos contra el presidente Nicolás Maduro Moros giran en torno a la trasiego de cocaína y no de fentanilo, esto es, la litis no gira en torno a lo que se considera la amenaza actual para la seguridad y la salud pública del hemisferio, sino para un episodio del pasado que reconoció su nudo central en las operaciones clandestinas de la CIA bajo el mando de Bill J. Casey para desestabilizar el gobierno de Nicaragua durante los años ochenta, y en que, dicho actuación en contravención expresa de la denominada “enmienda Boland” se entrelazó con el traslado de armamento, también clandestino, precisamente a la República Islámica de Irán.
Dado el antecedente que nos es conocido, siendo el concerniente al proceso por corrupción seguido a partir de abril del 2024 contra el otrora ministro de energía de Venezuela, el ciudadano de origen Sirio y Druso de filiación, Tarek El Aissami ,- por cierto a instancia de la propia fiscalía de justicia del estado venezolano-, puede muy bien suponerse , que los cargos que se ventilarán en la corte de distrito de Nueva York contra Nicolás Maduro, guardarán enorme paralelismo con los hechos narrados por David Yallop en relación a sucesos que comenzaron a sucederse hace más de cincuenta años.
Integrante de la consultaría de seguridad Stratford, Robert D. Kaplan sitúa en la isla de Margarita, una geografía que me es particularmente entrañable, la presunta acción conjunta entre Deach y Hezbolá en acciones dirigidas a perturbar la “Pax Americana” en la región e, incluso en el planeta entero; entidades pertenecientes a facciones que se combatieron a morir durante la reciente “Guerra Civil” en Siria, por lo que la afirmación de Kaplan resulta un tanto sorprendente, y si bien, suele sugerirse que las playas del Caribe propician encuentros inesperados, ello suele ser más proclive a la trama de las letras de las canciones de Benny Moré y de Agustín Lara que en el acontecer de la vida real.
Por los días en que cursé el primero de secundaria, o de “liceo” como dicen en el lugar, en la isa había un sinnúmero de Uruguayos, compañeros míos de escuela eran niños “charrúas”, se había dado el célebre desaguisado de Bordaberry, a partir del primer experimento de “guerra de propaganda psicológica” orquestado por el psiquiatra peruano enrolado por la Agencia Central de Inteligencia del departamento de estado Carlos Oswlado Seguín, y al que se alude en la novela “Pantaleón y las visitadoras”, situación inusitada en aquellos momentos y que hoy, en las redes sociales, no es sino el “pan nuestro de cada día”.
La presencia de población de origen medio oriental en la Isla , al parecer muy extensa , aunque , según he sabido no tan importante como la que en la actualidad corresponde a habitantes de nacionalidad rusa, no debe ser tan antigua; cuando viví en ella, hace ya mucho tiempo por cierto, había tan sólo una fonda en Porlamar en la que una familia expendía Kepe y Tabule, el cual solía ser uno de los lugares en los que comíamos los domingos antes de recorrer la breve serranía de la Isla con sus poblados pintorescos : Santa Ana, la capital provincial Asunción en donde fue detenido por los guarida reales Lope de Aguirre “el tirano” quién había previamente sometido a la hija de nombre Marcela y al marido de aquella de la gobernadora de la isla: Aldonza Manrique, quién, con todo y el nombramiento expedido a su favor por Carlos Quinto, permaneció en Santo Domingo sin haber puesto jamás un pie en Margarita .
El recorrido dominical culminaba finalmente a El Valle, en el que se venera a Nuestra Señora, para degustar en las afueras del santuario un jugo de caña llamado “guarapo” por los lugareños y en el que, entre otras reliquias, se exhibía una perla en forma de pierna obtenida por un pescador que ofreció como albricia a la Virgen como manda por la gracia recibida de haber salvado una pierna tras el ataque de una mantarraya.
En alguna ocasión , gracias a un amigo de casa llamado Pablo Marbal, visité la isla contigua de Cubagüa, lugar desierto ya que jamás pudo lograr el adecuado de abastecimiento de agua potable, por aquellas fechas vivía tan un ermitaño en medio de la breve geografía de Cubagüa , y, por supuesto, resultaba por demás significativo contemplar los vestigios de la antigua ciudad de Nuevo Cádiz, edificada por los banqueros alemanes Welsser a quienes el Emperador Carlos Quinto había concedido el monopolio de la pesquería de perlas, como pago al financiamiento de sus expediciones en el área.
La caza humana de indios de las Bahamas para hundirse en las aguas fue denunciada por Bartolomé de las Casas , un siglo después, Lope de Vega dedicaría una elegía a su hijo Carlos Félix ahogado en el naufragio de una nave en la que se había embarcado, con la intención de hacer fortuna en la pesquería de perlas: “ Hijo, pues de mis ojos, en buena hora, vas a vivir con Dios eternamente”, versificación cuyos ecos se adivinan en la triste letra de una canción de la isla: “Qué vida más desgraciada, echarnos Dios en el mundo, en estos mares profundos donde no valemos nada”.
Parajes que , al menos cuando yo era un niño , no estaban disponibles al turismo y sólo podían conocerse si algún amigo podía trasladarnos en un yate privado como el de Pablo Marbal, quién , en concordancia con la tradición del lugar, se presentaba asimismo como :“contrabandista de profesión ”, dado que efectivamente lo era , en aquel momento transportando pantalones de kaki y de playeras chinas que llegaban a Margarita por la situación de puerta franco del que gozaba la isla en aquel momento; meses después , estallaría la guerra en Nicaragua , e ignoró si cambió de giro , ya que perdí con él todo contacto.
El departamento de justicia como parte de su acusación ha esgrimido, asimismo, como una de sus señalamientos , el contubernio de la misión diplomática en México durante el año 2008 en el que el acusado se desempeñaba como ministro de asuntos exteriores de su país, peculiaridades que tiene el destino, Roy Chaderton me fue presentado ese mismo año en el aeropuerto de Maiquetía y viajé en su compañía, le comenté que había conseguido con los “Hermanos Catellano”- legendarios libreros de la Ciudad de Caracas, la célebre obra de José Gil Frotul citada por Migue de Unamuno-, y ya tras arribar al aeropuerto “Benito Juárez” me dijo con tono de espacial amabilidad : “lo espero en la embajada Peralta”, pocos días después fue trasladado a Washington como representante anta la Organización de Estados Americanos.
A Vladimir Villagar Pojak no le conocí, pero si tuve el gusto de tratar varios años después en una cena ofrecida por el Coronel Francisco Arias Cárdenas a su hermano Eresto, actual ministro de cultura de Venezuela , y de sorprenderse gratamente de un diálogo formidable entre él y el hoy ya finado articulista Ángel Guerra Cabrera en relación al, para mi hasta entonces desconocido, “Informe Macbride” , que con la valiente decisión de Federico Mayor, siempre cercano en afecto a Luis Benavides , formuló la Unesco sobre libertad de prensa y expresión, y sobre la decidida influencia que sobre su contenido tuvo Gabriel García Marquez.
Resultó en la ocasión especialmente interesante la reflexión del ministro Villegas sobre diversos tópicos , entre otros el de sus orígenes y en particular el arribo de su madre a Venezuela como inmigrante refugiada procedente de Croacia como perseguida del nazismo, respecto a lo cual resaltó la contradictorio que podrían resultar las más álgidas disputas en los espacios de la diplomacia cultural, al señalar que, en todo caso y en el más estricto sentido él tendría que ser considerado como un judío.
El abogado Barry Pollack ha declarado como eje de la defensa de su cliente el aspecto concerniente a la incompetencia de la instancia judicial , invocando al respecto la inmunidad soberana, incidente de “previo y especial pronunciamiento” por constituir lo que la Teoría General del Proceso designa como uno de los “presupuestos procesales”; adicionalmente, habría que estar por demás atento en el transcurrir del proceso, a la eventual estrategia de la defensa en relación al desvanecimiento de elementos de reproche esgrimidos por la parte acusadora, lo que habrá de despertar mi personal curiosidad por los motivos que han sido expuestos en la presente nota.
Adicionalmente, me atrevo a adelantar que las audiencias del juicio en trámite en la corte de distrito de Nueva York, habrán de despertar la curiosidad natural en la opinión pública , ante el resurgimiento a una o dos generaciones de distancia, tanto de los episodios que envolvieron en su momento a la llamada “conexión Siria” , como de los que fueron concernientes a asunto conocido como “Caso Irán-Contras”, situación que pareciera dar plena razón al filósofo Danés Sören Kierkegaard.
“En la profundidad de las conciencias el tiempo jamás transcurre”.


