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Dando un paseo por los titulares del “quiosco digital”, para ver que nos deparan las cosas mundanas. Que son esas “cosillas” que no le damos importancia pero que se nos meten hasta en la cocina. A veces nos vienen por la retaguardia, otras de frente, pero nunca sabemos por dónde nos darán la cornada. Y del primer titular no paso. Me ha dejado “deslumbrado”. Me refiero a las tarifas horarias de la Luz (Energía eléctrica) y la madre que las parió.

Y ¡Ojo! Que lo del agua en Barcelona no tiene nombre. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ha embolsado 150M€ desde la factura del agua, en el último año, por conceptos que no tienen nada que ver con el agua, pero aprovechando que el Llobregat tiene el delta en revuelo con lo de la nueva pista del aeropuerto, o algo así, y que el COVID19 justifica lo injustificable, que no sé qué tiene que ver con el tema de expoliar en la factura del agua, ha metido unas tasas de ná. Y eso que no que no ha habido tanta actividad industrial, comercial y turística en el último año, que lo justifique. Lo curioso es que nos hemos enterado de esta “ganancia”, por la Junta General Ordinaria de Accionistas de Aigües de Barcelona (AGBAR), porque, supongo yo, que el Ayuntamiento no está por minucias de dar explicaciones a sus paganos ciudadanos, aunque se le llene la boca de “transparencia”.

Siguiendo con la LUZ. El primer titular de los tres primeros días de la semana está relacionado con la LUZ, ese fantasma que se quita las sábanas por la noche para gastar menos en la lavadora, pero que hasta que no nos llegue la “dolorosa” de la factura no sabremos hasta donde ahondan las banderillas, en nuestros bolsillos.

El lunes, se batía récord de precio, no de consumo. Que ahora no se habla del consumo, ni de cuanto ahorramos, sino del precio de megavatio, que es la estrella del “deporte nacional” en un país donde tenemos más sol de toda Europa, pero el precio de energía más caro.

¿Os acordáis que aquel impuesto al sol de un tal Soria (ministro de Aznar)? Pues reíros que lo de ahora se mueve en otro nivel. Y, es que somos más chulos que un ocho. Estamos en un momento que, no sólo, pagamos peajes por las carreteras, sino también por los horarios de consumo de la energía eléctrica. Y lo curioso es que las empresas distribuidoras, no se quejan por pérdidas, se vanaglorian de sus beneficios, ni el gobierno por tener menos ingresos por impuestos, que esa es otra, la “maldad” del invento tarifario, sólo perjudica a las economías más desfavorecidas. La pobreza también paga peaje.

El martes, nos decían que en los primeros 15 días del mes, el precio de la luz se ha incrementado una media del 45,4% respecto al mismo período del ejercicio anterior. FACUA, que sabe mucho del tema, dice que vamos a pagar la segunda factura más alta de la historia, desde el 2012, y denuncia que el precio ha tenido un incremento interanual, o lo que es lo mismo que el precio medio del kWh de luz sube el 74% en un año. ¡Gensanta! a donde vamos a llegar.

Y el miércoles, que la cosa sigue subiendo, según el Operador del Mercado Ibérico de Energía (OMIE), nombre con sabor a jamón. Es algo así, como una plataforma digital, donde los agentes compradores y vendedores contratan la energía que necesitan. Como las subastas del pescado en la Lonja, pero más sofisticado ya que la electricidad no se guarda en el congelador. Así que no entiendo estas subidas y bajadas de precios donde todo el mundo gana, menos el consumidor de a pie que siempre paga el pato. La realidad es que aquella liberación del mercado eléctrico que desde el 1998 nos fueron vendiendo como la panacea de la competencia para abaratar precios, fue una milonga a ritmo de tambor. Año, tras año, el sistema se ha ido haciendo más complejo, hasta que, en la actualidad, nos están regulando hasta los horarios de la cocina. Y si no, al tiempo.

De entrada, hay discordancia en el gobierno “progresista”. La ministra Belarra, la de Derechos Sociales, pincha al Gobierno para que proponga a la CNMC, que avance a las 22:00h la hora valle del consumo entre semana. Así no hay que poner la lavadora junto a la mesita de noche y el despertador. Que es necesario escuchar a la ciudadanía, pero va a ser que no, que la CNMC, que trabaja por la” transparencia” y eso me chirría, sobre todo si el organismo es independiente pero esté de parásito del ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y, además, dice que es muy precipitado lo de modificar los tramos horarios. Es como decir que, primero hay que ponerle banderilla y rejonear al pagano. Que lo de los tramos ha sido un “trabajo duro”. Aunque según opinión de un político missing, llamado Ribera” el sistema es bastante equilibrado. Y se queda tan pancho.

Si miramos una factura, a simple vista nos salta lo de la potencia contratada. Es el truco del almendruco. Es como si en la cañería del agua te pusieran un reductor para que te entre menos consumo. O que se “salten los plomos” si pones dos aparatos al mismo tiempo. Pero te facturan por los días transcurrido a un precio diferente, según la Potencia contratada. Y ¡ojo! Que en el agua también utilizan el mismo truco, te ponen el agua por tramos de metros cúbicos y aunque no los consumas los 10 primeros te los cobran. Y para eso nos montan una CNMC, para amparar el timo de la factura. Con los siguientes ejemplos nos haremos una idea de por dónde van los tiros.

Por una Potencia contratada de 4,6kWh, te cobran los 4,5×0,128133 y por los días de facturación. Por Potencia 5kWh, lo multiplican por 0,131002 y por los días de facturación. Y por una potencia contratada de 5,7kh el precio es de 0,11518 y por los días de facturación. Consumas o no consumas, que esa es otra.

Mejor que nos expliquen el por qué le llaman a las “Eléctricas” el retiro dorado de los políticos. Según “elsaltodiariopuntocom” “todos los timoneles de la economía española han terminado trabajando para los intereses de las eléctricas en detrimento de los del Estado”: Miguel Boyer, Pedro Solbes, Luis de Guindos y Elena Salgado. En el caso de Rodrigo Rato, no lo hizo en plantilla, pero facturó a Endesa 25,8 millones de forma ilegal.

Entre el PSOE y el PP han copado casi todas las puertas giratorias en el sector de la energía:

Del PSOE, hay muchas caras conocidas, entre las que podemos ver: Beatriz Corredor (ministra de vivienda 2008-2010) en 2020 pasó a presidenta de Red Eléctrica de España (REE), con un sueldo de 546.000€ anuales, sustituyendo a Jordi Sevilla. Otros ministros del PSOE que pasaron por REE, y otras empresas del sector fueron: Jordi Sevilla, Ángeles Amador Millán, Luís María Atienza Serna, Elena Salgado (Endesa).

Del PP, también es una larga lista, entre las que se pueden ver:  Aznar, como asesor de Endesa, Ana Palacio en Enagas, Isabel Tocino, que desde que se retiró en el 2002 de la política vive a la sombra de Enagas,  Luis de Guindos, este sí que sabe, venía de Endesa y se encontró en un conflicto de intereses, cuando en 2016 se abstuvo de tramitar la orden de retribución de la distribución de electricidad, Ángel Aceves, con un sueldo de 400.000 €, fue apartado en 2019 de su puesto VIP en Iberdrola, por estar salpicado en los casos de Bárcenas y Bankia. Otros más: Fátima Bañez Josep Pîqué Agustín Conde, Alberto Nadal, y un tal Ignacio López del Hierro, (marido de la Cospe), y sin olvidar a un tal Carlos Espinosa de los Monteros (padre de un hijo bocachancla). Etc. Etc. Etc.

Y aquí sólo hay políticos conocidos, que de los enchufados entre bambalinas ni te cuento: familiares, allegados, “cuñaos”, y “próximos”. Como en el caso del “impuesto al sol”, cuyos máximos exponentes: Ignacio Grangel y Luís Valero,  se colocaron en los consejos de administración de las eléctricas.

Y así seguimos, a pesar de las incompatibilidades que se ponen para no permitir el baile de las puertas giratorias, han conseguido su hueco en el “Chanchullo Nacional”, con el poder suficiente para que nuestras facturas se vean arrastradas al “fango” de la miseria política.

Y a toda esta banda de vividores, les pagamos los sueldos desde las facturas del agua, de la Luz y del Gas. Por no hablar de los “pellizcos” que dieron con el tema de las nucleares: 10.000 M€ en 2015 que pasaron, sin pena ni gloria a las facturas. Le llamaron “la sobrerretribución de las nucleares e hidroeléctricas”, que se amortizaron hace décadas, pero siguen ahí, como una derrama para pagar los millonarios salarios de consejeros y allegados, y otras mamandurrias. Y había uno que decía que “España va bien

La información de políticos está obtenida del interesante trabajo “Eléctricas: el retiro dorado de la política” de Martín Cúneo, publicada en el diario El Salto, el pasado 16/01/2021. También, la información proviene de otra prensa más general.

Por: Paco González. 

Junio-2021.

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