Comparte con tus amigos

Ideas locas para abaratar el peaje.

Allá por el 2012 la ministra Ana Pastor (gobierno PP) defendió el cobro de peajes delante de la Comisión de Asuntos Económicos del PP, porque había que ir de la mano de “Europa”. Se llamaba “Estudio para la implantación de un sistema de peaje abierto en la red de carreteras de alta capacidad del Estado”. Donde este señalaba la poca estima social que la medida tenía, aunque en contrapartida, suponía unos ingresos de entre 2.700 M€ a 3.000M€ M € para los primeros años

Años más tarde, por el 2018, los de la gaviota, antes de la moción de censura que sacó a MpuntoRajoy de la poltrona de la Moncloa, ya pidieron a una consultora (Ineco, nacida en pleno franquismo, 1968) y adherida al ministerio de un tal Ábalos, que le mirara la viabilidad del cobro de autovías y autopistas, para implementarlo a partir de 2021 “Quien contamina paga” era una consigna antigua que se encuentra camuflada, como principio, en la propia “Carta Magna”, e incluso en el Tratado de funcionamiento de la Unión Europea. Así que con esa filosofía ¿Quién se puede resistir? También daba otras ideas de cobro, pero mejor no “meneallo”.

Aunque, sin ir muy lejos, podemos encontrar otras formas para abaratar el paso por las “barreras”. Algunas pueden parecer tan locas que no tengan cabida en este lodazal, o sí. Partiendo de la base de que somos un Estado aconfesional y cada santo tiene su novena, se podía quitar lo de la “crucecita” del IRPF para la Iglesia, y lo de la subvención en los PGE, y ya puestos que pague el IBI de los edificios que tienen en propiedad y los inmuebles “inmatriculados”, y así se podría disponer de alrededor de 10.000 M€ cada año. Pero, quita, que esa idea sólo puede partir de un ateo, que no cree en lo de aconfesional del Estado que aún luce crucifijos en algunos tribunales de alta alcurnia. Pues, aplicar el mismo principio, algo adaptado, “Quien quiera una religión que se la pague”, pero no desde el Estado.

Otro tanto se podría hacer con los presupuestos de Defensa, es decir, menos submarinos que no flotan, menos tanques, menos aviones de combate y menos barcos de guerra, que los de las pateras ya se encargan las ONG de hacer el trabajo, que las instituciones públicas son incapaces de realizar, de forma más humanitaria. Y no hablo de Ceuta que sube la bilirrubina. ¡Un abrazo Luna!

Y puestos a seguir con las ideas locas, hablemos de los asesores políticos que son una pandemia sangrante de las arcas públicas, o lo de los “coches oficiales”, que tenemos un parque automovilístico oficial que, abochornaría a cualquier país con un gobierno “progresista”, y no quiero meter el dedo en el ojo de las dietas de los “diputados”, porque he leído por ahí, que algunos hasta sienten vergüenza ajena por cobrarlas, al resto ni se les nota el rubor, a pesar de tener vivienda en la Corte. Así que, si hay que recortar lo mejor es mirar al espejo de la Moncloa y la Casa de los Leones, y apretar un poco el cinturón. Y no repetir el cuento de la “la lechera” con los millones europeos.

¡Ah! Se me olvida. Aún quedan unos 60.000 M€ de recuperación de la Banca que siguen igual, es decir, sin recuperar. Pero seguramente, es la banca la que está detrás de las concesionarias.

La justificación, en cuanto a economía se refiere, como siempre, es por exigencia de la política comunitaria de la UE, hechos que, la falta de memoria de un tal Casado, experto en másteres, sin ir a clase, y una tal Ayuso, cuya imagen de la “libertad” es ir a tomar cañas, ahora rebaten a un tal Pedro Farsánchez, porque consideran que no está dando estabilidad política”. O, como dice otra pepera: “Se cargan el turismo”. Y lo de la Palomares sin resolver. Siguen con la foto fija de la “Spain is different”, de la que salía en NODO y les cuesta presentar proyectos más “modernos” para remontar la crisis económica.

La intención, si es que hay alguna real, es de abordar el debate, y que sea lo que “dios quiera”. Pero al final será que el peaje nos pillará sin confesar.

Y por si no le vemos claro. Un ejemplo vale más que mil palabras: si pagamos 4 céntimos por KM. Ir de Madrid, siempre desde del centro, a La Coruña 22 €, a Badajoz 16€, a Córdoba 15€, a Valencia 14€, a Zaragoza 14 € y a Burgos unos 12€. Para que vayamos haciendo boca. Pero tranquilos, que esto sería a partir de 2024, si no se levanta un ministro con el pie cambiado y adelanta el despertador. También, para que no nos duela mucho, se llevaría a cabo de forma progresiva: primero las vías de alta capacidad, y más tarde irán ampliando la red y el negocio. Y a lo mejor, si la cosa va bien, un pellizco a los vuelos con una tasa para aviones.

Visto el panorama de la fluidez del dinero, las constructoras (SEOPAN) se frotan las manos y ya hay alguna que pide que sea de 9 céntimos por Km. En todas las autovías. Alrededor de 104.000 M€ de recaudación valoran el “timo”, y que esperan que sean ellas las que sigan haciendo el “trabajito” del cobro del peaje. Y ¡ojito al dato!

El ministro de la cosa se muestra receptivo a este tipo de propuestas, aunque dice su ministro “Blábalos”: El pago sería más uniforme en todo el territorio y no pasará como ahora que unos territorios soportan mucho peaje y otros prácticamente nada”.

Tú lo has dicho “artista”, no yo, Ya veremos quién “afina” lo del peaje en Cataluña o ¿Seguirá siendo moneda de cambio para contener el independentismo?, que te veo venir. Por si no lo recuerdas, además de bautizar el Aeropuerto del Prat con el nombre de “Josep Tarradellas”, aún tenemos dos autopistas (AP-2 y AP-7) con vencimiento próximo que, seguimos pagando como si fueran de oro.  Es decir, “Nada nuevo bajo el sol”.

O, como dijo un tal Publio Terencio en la república romana, allá por el s. II a.C. ¡Qué haría yo en Roma si no sé mentir?

Por: Paco González.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.