El Dolor de la Decepción: Cuando Quien Admiras Te Destruye

No hay peor decepción y dolor que la persona que tú admiras y respetas sea la misma que te está destruyendo.

Esto generalmente pasa en el NUCLEO FAMILIAR, donde a veces esas figuras que tomamos como referentes de inspiración y respeto, tienen poca madurez emocional y nula responsabilidad afectiva, pues no se dan cuenta que sus palabras lastiman de manera a veces irreversible a las personas que los aman.

La decepción es un sentimiento amargo que nos toca experimentar en algún momento de nuestras vidas. Pero, ¿qué sucede cuando la decepción proviene de alguien a quien admiramos y respetamos?

Es como si el mundo se nos viniera abajo, porque esa persona era un referente, un modelo a seguir, alguien en quien creíamos ciegamente. La confianza que depositamos en ellos se convierte en una espada de doble filo que nos hiere profundamente.

La decepción nos hace cuestionar nuestra propia percepción, nos hace sentir vulnerables y nos llena del sentimiento de no sentirnos suficientes, amados, valorados o respetados por más que nos esforcemos.
Esto nos llena de frustración y ansiedad porque no sabemos que está pasando, sentimos que algo está mal en nosotros.

Sin embargo no siempre a las personas que admiras o que te educaron están bien psicológicamente y por eso actúan de una forma agresiva o negligente contigo. Aprende a no tomarte personal la manera en la que se dirigen contigo, pues eso también nos puede servir como una oportunidad para crecer, para aprender a discernir y para descubrir nuestra propia fortaleza interior.

Es importante recordar que nadie es perfecto, que todos tenemos defectos y que la decepción es una parte natural de la vida. Pero, no por ello debemos dejar de creer en los demás, sino que debemos aprender a creer en nosotros mismos.

Así que, cuando la decepción nos visite, no nos dejemos consumir por ella. En lugar de eso, usemos esa energía para crecer, para aprender y para seguir adelante. Porque, al final del día, somos nosotros mismos los que tenemos el poder de elegir cómo queremos vivir nuestras vidas.

Lo importante es tomar consciencia de la situación y buscar apoyo emocional y afectivo en otra parte, a donde no permitas que la opinión destructiva de alguien más dañe tu autoestima.

No permitas que la opinión de otra persona no defina tu valor, tu merecimiento de amor y respeto.

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Eli Córdova
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