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“Estamos peor, pero estamos mejor; porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora que estamos mal pero es verdad”.

Cantiflas

Antes estábamos bien con el PRI y con el PAN, pero era mentira. Ahora estamos mal con Morena y es verdad. Lo más triste de éste simpático juego de palabras, es que no nos damos cuenta del juego macabro detrás de la sábana blanca llamada bienestar.

Detrás se ocultan ya la sangre de más de 180,000 mexicanos asesinados, la esperanza robada de los niños con cáncer sin medicamentos oncológicos; millones de personas sin acceso a la salud, miles de feminicidios, las madres de los desaparecidos y los ecocidios justificados de bienestar y progreso.

Tal vez estoy escribiendo las líneas menos populares desde que quise inaugurar mi pluma a través de éste magnifico medio de comunicación.

Escribo algo preocupado en medio de una efervescencia política. Veo a todas luces que el poder del amor no es lo que mueve a los políticos mexicanos; es más bien el amor al poder lo que  los motiva.

Ambiciones desmedidas nos ponen al oÍdo en absolutamente todos los medios de comunicación, debates, entrevistas y sobretodo en las redes sociales, la voz susurrante del príncipe de Maquiavelo que nos dice: “El fin justifica los medios”; “ lo importante no es ganar las campañas sino la elección”, en la guerra y la política se vale de todo.

Es así, queridos lectores, como vemos desde hace más de un sexenio, narrativas con sarcasmo, odio, mentiras y verdades a medias. Vemos una división tal que nos ha ensordecido a todos por completo.

¡Ya queremos que las campañas se acaben! ¡Queremos silencio!

Me encantó uno de estos “memes” que decía: “Idolatrar a los políticos es como creer que la mujer en el table dance de verdad te ama”. Para reflexionar ¿no?.

 Otro decía: “Las tres cosas más extrañas en los que creemos los mexicanos son: El mito del chupacabras, el mito de la llorona, y el mito de primero los pobres”.

Partidos van y vienen, pero la pobreza extrema, la marginación, la violencia y la falta de salud siguen y cada peor. A eso se refería Cantinflas cuando dijo que ahora estamos peor, pero es verdad. Porque antes estábamos bien, pero como ya saben, era mentira.

La falta de ética de los medios de comunicación, la falta de ética de los líderes políticos y la falta de valor cívico-ciudadano generan un desanimo y hartazgo social que abona a la indiferencia de millones de jóvenes que no participan. Jóvenes entre 22 y 35 años que ya podrían estar decidiendo el rumbo de México pero que su horizonte termina en la fiesta o el antro del  fin de semana.

No culpo a los jóvenes de estar hartos de todo lo que tenga que ver con la política. Este sentimiento genera el escenario de la tormenta perfecta para muchos. En éstas aguas de la apatía navegan el “conformismo social” y el “cáncer de la corrupción”. Allí los políticos corruptos hacen su pesca sexenal.

Les digo a todos que quieren castigar a los malos gobiernos con su indiferencia que se equivocan; se equivocan al creer que no votar es una forma inteligente de protestar y castigar a los malos políticos. Que no votes es lo que precisamente quieren.

La mejor manera de recordarle a los políticos quienes mandan es el sufragio. Hay gente que no quiere saber de política, a ellos les digo que la política los alcanzará cuando un delincuente “abrazado” por el gobierno les cobre piso en su negocio o les secuestre a un hijo.

La mejor manera de  revelarse es  participar. Votar es darte cuenta que la salud no es como la de Dinamarca, votar es darte cuenta que el infierno tiene otros datos. Votar es la manera más concreta de no dejar en visto a tu país y de decirle a México te amo y me importas.

En la democracia lo que cuenta son tus votos;  y lo que no cuenta son tus no votos, que  son los cuentos de estos mentirosos.

Hace unas semanas platiqué con varios jóvenes que tienen el oficio de ser “influencers” en las redes. Les pedí sumarse a una campaña 100% ciudadana que no apoya a nadie, pero que promovía el voto entre los de su edad.

Uno de ellos, que se ve que tiene un gran corazón y que le ha costado mucho llegar donde está, había aceptado; es más, cuando le hicimos la propuesta  se emocionó y había dicho que sí. Pero minutos después vi en sus ojos tristeza y miedo; el miedo a perder su “popularidad” y a que ya no lo sigan o contraten. Nos dijo que no. La otra chica que medio se maquilla y hace una que otra monería en redes me dijo: “Mi manager me dijo que no me conviene”. De cinco, uno me dijo que sí. Es paramédico y salva vidas. Además de ser influencer  para otros es un  gran líder de 21 años. Estamos buscando a ese 20% líder. 1 de cada 5.

En 1968 jóvenes universitarios salieron a manifestase y los mataron. Quince días después hubo una Olimpiada y a nadie le importó. Antes no podías criticar al gobierno y las elecciones eran mero trámite. Tu voto no contaba.  Ahora sí.

Yo sé que a los primeros, segundos y terceros votantes esto no les tocó. Pero les digo por experiencia propia y ajena que nadie valora lo que tiene hasta que lo pierde.

La juventud importa y cada ves más. Es la única que puede salvar a ésta incipiente e imperfecta democracia mexicana.

Hoy es más fácil ser “influencer”, hablar con un perro, enseñar el ombligo y maquillarse muy bien que ser un líder. Lo valiente hoy es comprometerse, hablar de política, de causas, de medio ambiente, de derechos humanos, de sueños y construirlos.

A los jóvenes valientes que luchan v/s el “status quo” los felicito. Necesitamos líderes. Dicho de otra manera necesitamos que sean “influencers valientes con contenido valioso”.

Los globos de cantoya son preciosos, suben muy rápido y todos los ven. Se queman como llamarada de petate porque  están llenos de aire y de nada.

Los influencers y los políticos; aunque no lo crean, no son muy distintos unos de otros. Son el reflejo de una modernidad líquida y juegan con lo que les conviene. Pero también es verdad que entre ellos hay jóvenes que tienen el poder de hacer la diferencia.

¿Saben por qué?:

 Porque la juventud importa y cuenta mucho.

Entonces qué:

 ¿Líderes o Influencers?

¡Decidan!

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