Chapulines del Bienestar

EDITORIAL

Dicen que son una fauna nociva del sistema de partidos, otros dicen que son rameras electorales de cada proceso, carentes de dignidad, y con tripa vacía, son monedas de cambio por la impunidad y plato de lentejas…o pellejos, según el caso.

La sobrevivencia politica de los “pequeños” radica en el arrastre de los grandes, con quienes vayan en alianza, osea, de besadores escrotales al poder en turno, saben que, si compiten solos, su registro estaría en riesgo y perderían las monedas que roban al “Pueblo Bueno”, que son sus prerrogativas, que al agandalle solo en el primer círculo de cada partido se reparten.

Remoras, al fin y al cabo, asi han transitado, desde que se crearon más partidos, para dizque simular “apertura democrática”, el PRI mangoneaba, y los que ahora se sienten puros y grandes luchadores sociales y de ideología de avanzada, ya olvidaron como se tiraban por migajas, ahorita igual, pero son todos los que gobiernan, pues aspiran a emular ese maximato que el PRI instauro por casi 100 años… 80 nada más.

Osea, Morena es el aspiracionista que lleva de ejemplo a la retorica populista disfrazada de bien común y buenos deseos, que no les duro mucho pues a partir de que llegaron hace casi 7 años, la bandera de “pureza” ah estado llena de corruptelas que no logran tapar con la cobija que cada vez se encoge más…

Asi, con la infalible cortina de humo y distractor de “manual”, han logrado transitar en esa devaluada propuesta democrática y de “buen gobierno”, asi este proceso electoral venidero, se tiene que acompañar con el nuevo manual electoral que permitirá esa sobrevivencia a modo y ese control que cada vez que pesa más a “Palacio”, el asistencialismo no basta, y su margen de maniobra se viene acotando por falta de recursos…asi se avizora este “Plan B”, que se hizo engrudo, y que saldrá sobre las rodillas…el control del dinero es el verdadero fin.

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Francisco Villagran
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