México fue País Socio en FITUR 2026 y logró una presencia internacional incuestionable. Récord de asistencia, agenda prioritaria y una narrativa positiva ampliamente difundida. Hasta ahí, los hechos.
El problema comienza cuando esa visibilidad se presenta automáticamente como resultado. En turismo —y en cualquier política económica seria— esa equivalencia no existe.
La pregunta relevante no es si México “lució” en FITUR, sino qué se convirtió en valor real: ventas cerradas, inversión ejecutada, conectividad confirmada, contratos firmados. Y, con la información pública disponible —especialmente desde fuentes no gubernamentales—, esa conversión aún no está demostrada.
Se han difundido cifras elevadas de negocios e inversión “asociados” a la feria. Sin embargo, no se ha publicado la metodología que permita distinguir entre intención, acuerdo preliminar y ejecución efectiva. Tampoco se ha aclarado el horizonte temporal ni la atribución directa a FITUR frente a procesos comerciales previos.
Esto no es un detalle técnico menor. Es la diferencia entre narrativa e impacto.
FITUR es una feria B2B. Premia a quien llega con producto vendible, precio claro, agenda cerrada y capacidad de seguimiento. Por eso, aunque la presencia fue nacional, los beneficios reales no se distribuyeron de forma homogénea. Algunos destinos capitalizaron; otros solo estuvieron presentes.
Reconocer esto no debilita al sector. Al contrario: lo fortalece.
Si México quiere pasar del “gran escaparate” a una estrategia turística basada en resultados, es indispensable elevar el estándar. Hablar de éxito exige algo más que declaraciones optimistas.
QUÉ DEBERÍAMOS EXIGIR COMO SECTOR
• Tableros públicos con citas B2B, leads calificados, acuerdos y contratos.
• Definiciones claras de qué se considera inversión atraída.
• Seguimiento a 90, 180 y 365 días.
• Evidencia verificable.
Sin eso, lo responsable es decir lo que realmente ocurrió: alta visibilidad, generación de oportunidades y un pipeline en construcción. No más.
CONCLUSIÓN
México sí ganó presencia internacional en FITUR 2026.
Lo que aún no está demostrado es que esa presencia se haya traducido ya en resultados económicos consolidados.
Celebrar está bien. Medir y aprender es indispensable.
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Patricia Domínguez Silva
Consultora en Estrategia Turística e Inteligencia Artificial.


