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Si Fernando Manzanilla Prieto fue “palomeado” para encabezar la Secretaría General de Gobierno, durante el interinato –enero/julio 2019– de Guillermo Pacheco Pulido, por quien se convertiría en candidato de Morena al gobierno, Miguel Barbosa Huerta, y ratificado por él, y después lo cesa…

¿Qué sucedió?

¿Qué se rompió en esa relación que prometía un mañana sólido?

¿Qué llevó a tan brutal rompimiento?

Porque no fue fortuito que Barbosa Huerta haya aceptado incorporar en 2018 a su campaña por la gubernatura al cuñado de Rafael Moreno Valle –casado con su hermana Gabriela Moreno Valle–, Manzanilla Prieto, sobre todo porque enfrentaría en las urnas a Martha Erika Alonso Hidalgo.

Además, Fernando había obtenido la candidatura del PES –Partido Encuentro Social– a Diputado Federal por Puebla.

Y ganó en las urnas el Distrito Federal 12.

Y Miguel perdió la elección ante Martha Erika.

Vino la trágica muerte de la gobernadora y con ello la elección extraordinaria a gobernador en junio de 2019.

Antes y por ausencia definitiva del mandatario, el Congreso en enero de 2019 designó gobernador interino a Guillermo Pacheco Pulido.

Y Manzanilla vuelve a jugar importante rol.

En 2018 fue estratega político-electoral de Barbosa, como lo fue en 2010 durante la campaña de Moreno Valle.

En 2019, instalado en Gobernación, movió y operó los hilos del aparato gubernamental a favor de Barbosa.

Y Barbosa ganó la gubernatura y se instaló en Casa Aguayo.

Operación que le valió a Manzanilla Prieto la ratificación en Gobernación.

Pero, lo que prometía un futuro político halagüeño de la mancuerna Barbosa-Manzanilla, terminó en un choque frontal, de lleno, sin atisbo de acuerdo o arreglo.

Porque, en enero de este año cuando se da el relevo en Gobernación con David Méndez Márquez, una de sus primeras acciones fue declarar: “Se auditará la administración de Fernando Manzanilla”.

Siete meses después –24 de agosto–, Luis Miguel Barbosa declara “que su gobierno presentó denuncia en contra de 10 ex titulares de la –extinta– Secretaría General de Gobierno y Secretaría de Finanzas por –supuesta– malversación de la “Partida Secreta”, que asciende a 241 millones de pesos”.

Para agregar:

“La denuncia fue presentada por el secretario de Gobernación, David Méndez Márquez, ante la Fiscalía Especializada para el Combate a la Corrupción de la Fiscalía General del Estado”.

Trasciende, que además de Manzanilla, también fueron denunciados Diódoro Carrasco Altamirano, ex gobernador de Oaxaca, ex secretario de Gobernación con el presidente Ernesto Zedillo y el magistrado Jorge Benito Cruz Bermúdez.

Demanda que abarca a los ex secretarios de Finanzas: Senador Roberto Moya Clemente, Jorge Estefan Chidiac, Guillermo Bernal Miranda, Raúl Sánchez Kobashi y Enrique Robledo Rubio.

BARBOSA CONCIÓ MANEJO DE LA “PARTIDA SECRETA”

La respuesta del legislador federal no se hizo esperar.

En su cuenta de Twitter Manzanilla apuntó: “El ahora gobernador conocía de esa “Partida Secreta”. Además, hizo uso de la mayor parte de los recursos durante el proceso de transición del gobierno, tras la elección de 2019”.

Además, “exhibió un recibo de millón y medio de pesos que recibió David Méndez Márquez, actual titular, y quien encabezó el equipo de transición”.

Está claro, si alguien conoce el manejo político y administrativo de Gobernación es Fernando Manzanilla.

Y con esa respuesta, deja abierta la “Puerta de Alcalá” para dar a conocer el apoyo económico que –presuntamente– recibió Barbosa Huerta durante la campaña de 2019, no sólo de la “Partida Secreta” sino del presupuesto estatal que manejó el decretario de Finanzas, Jorge Estefan Chidiac.

Lo que llevaría a una eventual demanda ante el órgano electoral que le podría costar la gubernatura a Luis Miguel Barbosa.

Y quien tiene la llave del cofre de la “regla de oro no escrita” son dos personajes… quien fuera mandatario interino Guillermo Pacheco Pulido y Estefan Chidiac.

Ni dudar que Manzanilla tiene todo documentado.

Y antes de pisar la cárcel… desnudaría los aportes millonarios a la campaña barbosista.

Por cierto, la existencia de esa “Partida Secreta” no es de hoy, ni de ayer, ni de antes de ayer.

Remontándose del mandato de Melquíades Morales Flores al interinato de Pacheco Pulido, ya sea como Secretaría de Gobernación o Secretaría General de Gobierno, la dependencia tuvo 11 titulares.

Melquíades Morales: Carlos Alberto Julián y Nácer, Carlos Arredondo y Rómulo Arredondo.

Mario Marín: Javier López Zavala, Mario Montero Serrano y Valentín Meneses.

Moreno Valle: Fernando Manzanilla, Luis Maldonado Venegas, Jorge Cruz Bermúdez y Diódoro Carrasco Altamirano.

José Antonio Gali Fayad: Diódoro Carrasco.

Martha Erika Alonso Hidalgo: Jesús Rodríguez Almeida.

Pacheco Pulido: Fernando Manzanilla.

Barbosa Huerta: Fernando Manzanilla.

Lo que lleva a la interrogante:

¿Por qué únicamente se demandó a Manzanilla, Diódoro Carrasco y Cruz Bermúdez?

¿Acaso los restantes ocho secretarios no manejaron la “Partida Secreta”?

¿O la demanda solo está dirigida contra los morenovallistas, galistas y pachequistas?

¿Quién sea el sucesor de Barbosa en 2024… también demandará a David Márquez por manejo de la “Partida Secreta”?

Al tiempo.

Por: Gerardo Pérez García

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