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La gestión gubernamental de Luis Miguel Barbosa Huerta quedó marcada desde julio de 2018 cuando perdió ante la panista Martha Érika Alonso Hidalgo, en unos comicios total y absolutamente atípicos.

La toma de posesión de Alonso Hidalgo rompió el Protocolo al realizarse en los primeros minutos del 14 de diciembre ante el Pleno del Tribunal Superior de Justicia –TSJ- y no como históricamente se había ejecutado en el Congreso del Estado.

El 24 de diciembre de 2018, con apenas 10 días de gobernadora, Martha Érika y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, mueren trágicamente al desplomarse el helicóptero Agusta y caer en unos terrenos de cultivo de la región de Coronango, entre 3 y 3.15 de la tarde.

Ello originó que el Instituto Nacional Electoral convocara una Elección Extraordinaria a Gobernador de Puebla, para julio de 2019.

Miguel Barbosa vuelve a contender por Morena frente a Enrique Cárdenas, candidato externo del PAN.

Y Barbosa Huerta se alzó con la victoria.

Y a partir del primero de agosto de 2019 mandata la entidad.

Sin olvidar:

Si Martha Érika Alonso no hubiera muerto… Luis Miguel Barbosa no sería gobernador.

Pero, como el hubiera no existe, vayamos al apunte del quehacer gubernamental donde -al corte de hoy- transita bajo una estela de claros-obscuros, de vaivenes, encuentros y desencuentros.

Unos aplauden.

Otros reprueban.

Y el resto guarda silencio

VAN 10 APREHENSIONES EN LA ERA BARBOSISTA

Lo cierto es que en dos años y siete meses de gobierno de Barbosa Huerta han sido cumplimentadas, vía jueces locales a solicitud de la Fiscalía General del Estado, órdenes de aprehensión contra ex secretarios, magistrados y ex funcionarios, como no se había visto desde hace más de 44 años.

Nada igual se vio durante los sexenios de Alfredo Toxqui Fernández de Lara, a Guillermo Jiménez Morales, Mariano Piña Olaya, pasando por Manuel Bartlett Díaz, Melquíades Morales Flores, Mario Marín Torres, para continuar con Rafael Moreno Valle, el año y ocho meses de José Antonio Gali Fayad y cerrar interinato de seis meses de Guillermo Pacheco Pulido.

Acotándose:

Piña Olaya ordenó el encarcelamiento de Simitrio, Jesús Sarabia, líder de la organización de ambulantes 28 de Octubre.

Con Moreno Valle fue enviado a prisión Alfredo Arango, quien fuera secretario de Salud y -al día de hoy- continúa prófugo Javier Ramírez, ex titular de Infraestructura.

Mas en el periodo de Luis Miguel Barbosa la “guillotina” de la justicia ha estado más que activa.

Veamos.

El primer aviso barbosista llegó con la detención del presidente municipal de Tehuacán, Felipe Patjane Martínez, en noviembre de 2019.

En marzo de 2020 la captura del morenovallista Eukid Castañón Herrera.

Y en julio del mismo año el encarcelamiento de Óscar Chapa Palomeque, Oficial Mayor de la SEP durante el interinato de Pacheco Pulido. Y de quien, trascendió, recibió brutal golpiza en San Miguel que le ocasionó la muerte, pero el reporte “oficial” es que murió de un infarto al llegar al hospital General, el 3 de mayo de 2021.

En febrero de 2021 detienen en Acapulco al ex gobernador Mario Marín Torres por el caso Lydia Cacho Ribeiro.

Y dos días después aprehenden, al cien por ciento marinista, Valentín Meneses Rojas –seis meses después obtiene su libertad-.

En abril va a prisión el ex alcalde panista de San Andrés Cholula, Leoncio Paisano Arias.

En marzo va a prisión el ex presidente municipal de Huaquechula, Edwin Mora Caballero, quien antes había denunciado al jefe del Ejecutivo Barbosa Huerta por haberle “pedido moches”.

Y en agosto por violación y abuso sexual detienen al diputado federal de Morena, Saúl Huerta Corona, cuyo proceso se desarrolla en la Ciudad de México.

Para septiembre detienen al ex edil de Quecholac, Alejandro Martínez Fuentes.

Y cerró 2021 con detención de Bernardo Fernández Meyer, ex jefe de Oficina del entonces secretario de Gobernación, Fernando Manzanilla Prieto.

LA “GUILLOTINA” JUSTICIERA, A TODO VAPOR EN 2022

La gestión barbosista arrancó el 2022 con la “espada desenvainada” y en febrero, finalmente, se consuma la caída del hombre que él encumbró en la Auditoría Superior del Estado… Francisco Romero Serrano.

Barbosa Huerta puso a Romero y Barbosa lo quitó.

La justicia siguió su caminar y llevó a la cárcel a Guillermo Aréchiga Santamaría, ex secretario de Movilidad y Transporte de la actual administración.

Barbosa nombró a Aréchiga y Barbosa lo cesó.

Al cierre de febrero, Juan Carlos Fernández Jasso, ex subsecretario del Medio Ambiente de la era marinista, fue detenido, pero el sábado el Juez Tercero Penal determinó auto de libertad en virtud de que no se acreditó la acusación de peculado.

Por cierto, el fin de semana trascendió que el periodista Fernando Alberto Crisanto, ex titular de Comunicación en los gobiernos de Moreno Valle y Pacheco Pulido, huyó de Puebla ante la orden de aprehensión que le giró un juez local.

¿Quién será el próximo que alcanzará la justicia poblana?

Al tiempo.

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