Comparte con tus amigos

RUMOR SIN FRONTERAS

La conferencia mañanera de Andrés Manuel López Obrador en Palacio de Gobierno de la Ciudad de México no dejó la menor duda de quién es su “Plan A” y quién el “caballo negro” para sucederlo en la Presidencia de México en 2024, después de abrir de manera inédita el proceso el 10 de marzo pasado.

De ahí se desprende que no hay más…

Es Claudia Sheinbaum Pardo la sucesora.

O el “caballo negro” es Adán Augusto López Hernández.

Ella poderosa gobernadora de la Ciudad de México.

Él poderoso Secretario de Gobernación.

Una fotografía, gesto o guiño dice más que mil palabras.

Porque, además de las “roque-señales” a Claudia, como levantarle el brazo como muestra de que es “la campeona”; o la del martes, el abrazo de ambos y ponderarla ante su gabinete.

Y ella no sólo festejó el enésimo apapacho presidencial, sino también mostró amplia sonrisa, como pocas veces lo hace.

“Roque-señal” que incluyó sentarla en primera fila, junto a Adán Augusto.

Y justo atrás de ellos, en segunda fila, al canciller Marcelo Ebrard.

Eso mostró el tabasqueño en Palacio de Gobierno de “La Jefa” Sheinbaum, a quien no cesó de alabar y vitorear por los resultados de gobierno capitalino: “Ha hecho un trabajo eficaz, profesional y ha avanzado en conseguir la paz y tranquilidad”.

Lo que lleva a citar la multicitada frase: En política no hay casualidades.

Claro que no las hay.

Como el hecho de dar su mañanera en la sede del Gobierno de la CDMX.

La asistencia del Gabinete.

Y el que estuvieran tres ex mandatarios de la Capital del País: López Obrador, Marcelo Ebrard Casaubom y Alejandro Encinas, y, desde luego, la cuarta, Shainbaum Pardo.

Como el hecho de la brevísima intervención de Ebrard, que no rebasó los dos minutos.

EL RETO DE AMLO… PROLONGAR SU LEGADO

El periodista Andrés Becerril publicó ayer en Excélsior el reportaje: “A la mitad del Camino… Prolongar su legado, desafío del Presidente”.

Escribió: “En el inicio de su cuarto año de gobierno, a partir de hoy –ayer-, Andrés Manuel López Obrador tiene ante sí –independientemente de todo lo que contempla la administración pública- la conducción del proceso de sucesión para el sexenio 2024-2030.

“La sucesión tiene al menos dos vertientes: que le garantice al Presidente que su proyecto, la Cuarta Transformación, trascienda más allá de su liderazgo y carisma; además de impedir que Morena, el nuevo partido hegemónico, que él creó, se fracture en su debut como partido en el poder.

“Abrió el 10 de marzo pasado la carrera para su sucesión… Estoy contento porque hay relevo, porque es de la generación que sigue, o sea, yo tengo 67 –el 13 de noviembre cumplió 68- De 50 para arriba hay mujeres y hombres.

“Ebrard se sumó a López Obrador en marzo de 2000 cuando declinó como candidato a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, por el Partido del Centro Democrático. Ya para entonces la carrera de Ebrard era larga y su relación con el hoy Presidente de México tenía años”.

(Sin olvidar: En 2012, Marcelo ganó la encuesta para ser candidato del PRD a la Presidencia; más optó ceder la nominación a López Obrador, quien incursionó a su segunda campaña y perdió ante Enrique Peña Nieto)

“Sheinbaum inició su carrera política al lado de López Obrador, cuando fue jefe de Gobierno de la capital mexicana y ella secretaria de Medio Ambiente.

“Aunque el Presidente tampoco se ha referido al secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, como un potencial sucesor en la Presidencia, su cargo, la forma en que el Presidente anunció su llegada al gabinete hace apenas unos meses, y la cercanía entre el mandatario y su encargado de la política interior, lo hacen un aspirante nato.

“López Hernández tiene una posición de privilegio para los fines del Presidente. Puede ser el candidato de Morena, pero también puede ser el operador electoral que necesita el Presidente para garantizar la continuidad de su proyecto”.

Andrés Becerril remató:

“Lo que dentro de este proceso sucesorio se vislumbra retador es lo que haga el Presidente para que su partido mantenga la cohesión y la unidad en torno a quien la o las encuestas que se formulen para definir al candidato o candidata – ese es el mecanismo que ha señalado el Presidente utilizará Morena, porque está en sus estatutos-, se mantenga y no se atomicen los grupos políticos de cada uno de los eventuales prospectos”.

Por lo anterior se concluye:

No hay más…

Seinhbaum o Adán Augusto el candidato de Andrés Manuel al 2024.

La pregunta es:

¿Qué hará Marcelo Ebrard?

¿Y Ricardo Monreal?

Al tiempo.

Por: Gerardo Pérez García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.