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La carrera de Morena por la candidatura a la Presidencial de México en 2024 atraviesa, obligada y forzosamente, con la nominación de la nueva dirigencia morenista, que tendrá de preámbulo y bajo su responsabilidad los comicios del próximo año —se elegirán 15 gubernaturas, 500 diputaciones federales y 30 congresos estatales— por lo cual es disputada de manera descarnada, sin miramiento alguno y de forma canibalesca —así lo definió Bertha Luján— al interior de los grupos del partido en el poder.

Disputa que está centrada en tres grupos morenistas que detentan poder político y económico.

Y quien obtenga la dirigencia nacional de Morena habrá dado un paso trascendental rumbo a 2024.

Sin olvidar, que el “gran elector” de la sucesión presidencial será Andrés Manuel López Obrador, fundador, guía y líder moral de Movimiento Regeneración Nacional, pero tendrá que llevar de aliado y transitando por la misma ruta al dirigente morenista.

Pero, lo que no contaba López Obrador era que la renovación de la dirigencia nacional se saldría de control y desataría una “verdadera carnicería”, al grado de tener que declarar: “que dejaría Morena”.

Situación que llevó a la intervención del Instituto Nacional Electoral —INE— y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación —TEPJF— para emplazar a Alfonso Ramírez Cuéllar a dejar la dirigencia interina y conducir el proceso de encuesta para elegir al nuevo presidente y secretario General de Morena.

GOBERNADORES DE PUEBLA, CHIAPAS Y BC CON YEIDCKOL

Lo anterior llevó a que la terna visible para convertirse en el candidato de Andrés Manuel —en 2024—: Marcelo Ebrard-Claudia Sheinbaum-Ricardo Monreal, abriera sus cartas y mandara a sus delfines en busca del liderazgo.

Veamos.

Yeidckol Polevnsky, que detenta la Secretaría General y asciende a dirigir Morena cuando Andrés Manuel va de candidato a la presidencia en 2018 y permanece durante 2019, cuenta con el respaldo de tres gobernadores morenistas:

Luis Miguel Barbosa de Puebla, Jaime Bonilla de Baja California y Rutilio Escandón de Chiapas.

Y de manera discreta están los mandatarios de Tabasco, Adán Augusto López y Cuitláhuac García de Veracruz.

El caso de Polevnsky es atípico, pues en esta contienda perdiendo… ganaría.

Sí, porque en caso de no ganar la encuesta por la presidencia de Morena, sería la mujer que más votos obtenga y de acuerdo con la convocatoria, ello le representaría obtener la Secretaría General.

Aunado a que Polevnsky irá en 2024 con quien le indique su jefe y amigo López Obrador.

Claudia Sheinbaum, gobernadora de la Ciudad de México, y Bertha Luján Uranga, que preside el Consejo Político Nacional de Morena, respaldan a Porfirio Muñoz Ledo en la contienda por el liderazgo del partido.

Batalla político-partidista que anticipa una derrota para Sheinbaum, dado que el “fichaje” tardío de Muñoz Ledo y haber perdido la dirección nacional morenista con la salida de su delfín Alfonso Ramírez Cuéllar, no prevé un mañana promisorio en su aspiración de la sucesión presidencial.

Con la suma del audio que publicó Reforma donde se escucha tratando de “armar un complot” para echar abajo la encuesta a Bertha Luján, a su esposo Antonio Alcalde Justiniani —padres de Luisa María Alcalde Luján, secretaria del Trabajo— y a Ramírez Cuéllar.

Y el poderoso dúo Marcelo Ebrard-Ricardo Monreal que van al cien por ciento con Mario Delgado para que gane la dirigencia nacional de Morena, y de acuerdo con las encuestas será el ganador de la contienda interna.

La experiencia política-administrativa del secretario de Relaciones Exteriores, Ebrard Casaubón —caminó de la mano de Manuel Camacho Solís en la era salinista—, y la suma del experimentado Monreal Ávila, ex gobernador de Zacatecas y líder de la bancada de Morena en el Senado de la República, vaticina que su “gallo” Delgado Carrillo obtenga la codiciada dirigencia partidista.

La jugada en la mesa de la triada Marcelo-Ricardo-Mario será de tres bandas que les daría una fortaleza inigualable al 2024.

Mario Delgado en la dirigencia nacional de Morena.

Ricardo Monreal iría de candidato al gobierno de la Ciudad de México.

Y Marcelo Ebrard sería el abanderado a la Presidencia de México.

Por cierto, el senador Alejandro Armenta Mier está de lleno y en el primer círculo de Ricardo Monreal y Mario Delgado, y por ende de Marcelo Ebrard, que de cristalizarse su proyección al 2024… el panorama del poblano por la candidatura al gobierno sería más que halagüeña.

Sólo les resta esperar los tiempos y las circunstancias.

Sí, las del hombre y sus circunstancias.

—Porque—, quien no juega no triunfa.

Y quien no arriesga no gana.

Al tiempo

Por: Gerardo Pérez García

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