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Sin duda alguna

En diciembre del muy lejano 1948 se incorpora el término “igualdad de género” a las Normas Internacionales de los derechos humanos mediante la Declaración Universal de Derechos Humanos; la importancia de este documento radica en la afirmación de: los derechos de la mujer son derechos humanos.

Casi 30 años después, en 1975, se realiza en la Ciudad de México la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, marcando el inicio de lo que hoy, casi medio siglo después, consideramos ya muy normal: la consideración del género femenino como igual al masculino.

Por esos motivos afirmo que seguir hablando en términos de igualdad y también de equidad de género es obsoleto.  Después de medio siglo, al que no le quede claro que la mujer y el hombre son iguales en cuanto a oportunidades laborales y derechos universales, pues vive en otro planeta.

Fue el ex presidente Fox quien comenzó la “moda” de hablar separando los términos femenino y masculino, ¿recuerdan el famoso “Chiquillas y chiquillos”?  También eso me parece ya totalmente fuera de lugar, pues si necesitamos aún mencionar “mujeres y hombres, amigas y amigos” es que no hemos entendido nada.

En mi oficina somos 3 hombres, representando el 25% del total de colaboradores, la superioridad de la mujer en el ámbito laboral es, por tanto, nuestro día a día.  No sólo lo aceptamos, sino que lo aplaudimos e impulsamos.  La mujer es superior al hombre en temas tan claros como son: puntualidad, cumplimiento de plazos, capacidad de síntesis, lectura objetiva de cada situación con clientes pero sobre todo ¡Son multitask!  Hoy resulta imposible pensar en la operación de una oficina, al menos como la mía que es de servicios profesionales, sin una mayoría femenina.

El que exista “cuotas” como sucede, por ejemplo, en partidos políticos y puestos de gobierno, obedece sin duda alguna, a que aún hay cierta resistencia por parte de un pequeño sector machista para aceptar que hoy, la mujer es quien tiene mejores condiciones para destacar en cualquier ámbito.  Basta con ver el ejemplo del partido en el poder, que de 9 elecciones a gobernadores que hay el próximo año, ha decidido que 5 candidaturas deben ser para mujeres; pero, ¿qué provocará esto? ¡Pues que sean cinco! No seis o las nueve, sino limitativamente cinco.

Termino estas líneas haciéndoles la invitación para pasar a la acción, para dejar de hablar de equidad de género debemos ACTUAR como iguales, conociendo y valorando a las características particulares de la mujer y también del hombre pero sin olvidar algo muy importante: el respeto por sobre todas las cosas.

L.M. Gabo Guillermo

Socio director comercial de BrandQuo, firma de branding estratégico.

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