“Una foto dice más que mil palabras”…

La fotografía es un arte…

Tan arte como lo es la pintura que se dedica a los retratos con diferentes técnicas…

En éstas fotos el peso que carga la aún muy joven Claudia Rivero muestran cansancio, estrés y enfermedad…

Quién iba a pensar, yo entre ellas, que ese rostro jovial, fresco, ingenuo y con esperanza, a un año y meses está marchito…

 

Denota el rostro de Claudia que la responsabilidad que pesa en sus hombros es demasiado para ella…

El círculo más cercano a Claudia no la ayuda, al contrario, la ha alejado de una realidad patente social…

Algunos, muy pocos como Federico Chilián pide que se le ayude…

 

Cómo? es la pregunta generalizada y sin respuesta satisfactoria para la mayoría…

 

Mi deseo es que haya un rescate a partir del 1 de Agosto para Claudia y su pésima administración…

 

Claudia no puede y ya no podrá levantar lo que es una caída estrepitosa sin fondo…

 

No es porque es mujer, eso es una estupidez…

 

Tampoco porque es joven…

 

Ni porque viene de un modo modesto de vivir…

 

Estos últimos puntos son irrelevantes…

 

Es la incapacidad, la necedad de Claudia y hasta el nulo cobijo y protección de políticos con experiencia…

 

Esa maldita reunión en USA con nefastos actores en un lugar de lujo, fue para impresionar a una novata candidata ganadora con espejitos con chapa de oro en su rededor…

 

Los mafiosos siempre se reúnen en zonas de lujo con los políticos…

 

Los negocios más sórdidos se efectúan en las zonas más exclusivas de todo el mundo…

 

Una reunión sana y con miras de altura se han efectuado en restaurantes sin tanta fama y con un sabor exquisito a cocina casera de primer nivel…

 

Ya ni pá llorar de lo pasado tiene valor…

 

Hoy el costo de Claudia es evidente, pero el costo social es aún más agresivo…

 

Urge atención médica para la enferma, porque la terapia al municipio para estabilizarlo y no entre en paro cardíaco es para ayer, no se puede ni debe retrasar…

 

Me dueles Claudia como persona, pero me duele mas mi municipio como sociedad…

 

Por: Jennyfer López