La calidez

El ser humano de manera natural tiene su origen en la unión de dos células, que las aportan una mujer y un hombre, este hecho regala la vida con la riqueza de recibir de sus progenitores algunas de sus características, lo que da como resultado una persona única, aún en gemelos (originados de la partición de la misma célula fecundada).

En términos ideales, la disposición de aceptación y calidez que el bebé percibe en el vientre materno, le proporcionará una plataforma única que le fortalecerá su autoestima durante toda su vida.

Tanto en niños como adultos, cuando llegamos a algún lugar y observamos calidez, nos genera de manera interna paz y serenidad al ser bien acogidos por otras personas, pero cuando esto no sucede, hay dos posibilidades: podemos percibir indiferencia o rechazo y de manera inmediata, nos atrincheramos, como si corriéramos peligro, obligándonos a veces a reaccionar a la defensiva con actitudes que pueden provocar de manera similar, respuestas no gratas en las personas que nos rodean.

El ser humano en su dinámica diaria tiene 3 momentos: el primero lo dedica a lo laboral o escolar, el segundo tiempo para estar en el hogar y el tercero para dormir, éste último es individual cuando conciliamos el sueño; pero para quien no vive solo, en los dos primeros, de manera similar, está obligado a mantener relaciones interpersonales con los que convive, en ambas situaciones nuestro tema de hoy es piedra angular para aportarnos una buena autoestima, la calidez es un catalizador poderoso que puede contribuir a llevar una vida alegre, y lo mejor, no solo para mí, sino para mi entorno también.

Argumentemos…

¿Qué es la calidez?, el diccionario de la Real Academia Española lo define como calor, pero al tratarse de relación entre individuos, su equivalente es la solidaridad y cercanía entre personas, es afectividad, cariño y cordialidad. Se manifiesta en quien se muestra accesible y comprensivo con las personas con las que convive.

¿Cómo distinguir cuando obsequiamos o recibimos calidez?; si seleccionamos la relación con alguien con quien nos sentimos bien en su compañía, donde podemos ser uno mismo sin adaptaciones, no importa de que sexo o edad se trate, si hay o no parentesco, si el encuentro conserva mucha historia o es reciente, donde podemos percibir una conexión franca y espontánea, sin cortapisas o falsedades. Este es el ambiente que se obtiene al ser cálido.

En lo regular, a menos que haya problemas familiares, vivir con calidez en casa es mucho más fácil que donde laboramos, el vínculo que se regala en el hogar contribuye mucho a fomentar a través del afecto, un lugar agradable y rodeado de personas que intercambian cariño y cuidados.

El beneficio de sumarse a fomentar un clima cálido en nuestro lugar de trabajo dará como resultado un clima laboral muy agradable, con logros muy positivos para obtener los objetivos esperados de la empresa, al hacer a un lado el temor de cuidarnos la espalda por desconfianza, todos los compañeros, como equipo, alinearemos nuestros esfuerzos y desarrollaremos de manera más eficaz nuestra labor. Este proceso siempre es recursivo, de manera que, a más calidez, más productividad con alegría.

Llegar al trabajo sabiendo de antemano que estaré a gusto, logra en mi persona, dos ejes proactivos; el hogar y el trabajo. Siempre es mejor tratar con gente que sonríe y está dispuesta a cooperar, que me acepta con todas mis limitaciones, mis competencias y con mi código de valores personal.

La pregunta esperada es ¿Cómo practicarla?

El primer paso es estar convencido de sus beneficios y esforzarnos en encontrarnos dentro de un marco mental adecuado, el sujeto objetivo eres tú, la calidez debe ser un hábito en ti, no debes pedirla, sino realizarla:

  • Ser positivo permanentemente; saber que las adversidades son la mejor oportunidad para crecer, no sólo yo, sino en equipo.
  • Estar alegre; mantener una expresión agradable, de preferencia que aflore una sonrisa con facilidad, al llegar, al despedirse, al solicitar, al recibir, al entregar, al escuchar, al desarrollar y al pensar.
  • Ser desprendido; fomentar el -hoy por ti, mañana a lo mejor por mí-, no esperar a cambio un pago en especie o actitud. Esperar reciprocidad crea incumplimiento de expectativas, mis compañeros son, sienten y piensan de diferente manera; y debo aceptarlos como son.
  • Pensar diacrónicamente; significa que, al reflexionar y actuar, debemos considerar las consecuencias de nuestros actos y expresiones.
  • Ser congruente; conocer y vivir nuestro código de valores, así nuestros compañeros sabrán de antemano que esperar y que somos confiables.
  • Que -Por Favor-, anteceda siempre cualquier petición; esta llave abre corazones endurecidos por el dolor y el desprecio.
  • Ser agradecido; esta es la perla de la calidez, es regresar bondad y manifestar una actitud de que hemos sido beneficiados por lo que hacemos todos, resultando que seremos una persona a la que todos estiman.
  • Comunicarte con empatía; la comprensión afectiva de una persona en un paradigma ajeno, situarse en sus sentimientos y en su perspectiva.
  • Ejercitar la inteligencia interpersonal; es la habilidad para comprender el universo emocional de otra persona, es ponerse en el lugar del otro sin perder la propia identidad, sin emitir juicios ni consejos.
  • La calidez humana es sencilla, sólo tienes que aplicarla en la vida de las personas que están a tu alrededor.

El comportamiento humano es sistémico y recursivo, la vida es un eco, lo que envías regresa, lo que siembras cosechas, lo que ves en los demás existe en ti.

Si actúas con calidez, atraes a las personas, invitas a imitarte y siembras paz. Observa lo que provocas, es una forma segura de sembrar más bienestar en tu propio mundo, haz de la calidez uno de tus hábitos más hermosos, finalmente, serás tú quien más se beneficie.

Hace tiempo encontré este pensamiento y lo quiero compartir: Observa todo, tolera mucho, habla poco, corrige lo esencial, a su tiempo y con bondad.

Al final, todos te recordarán según los hiciste sentir cuando estaban cerca de ti.

1 de junio de 2018

Por Héctor Fernández de Castro Osorio

Correo:hectorfc@hotmail.com