Debate #3

Pensando que la carrera presidencial es entre dos, Andrés Manuel López Obrador y Ricardo Anaya, muchos han cogido la llamada al voto útil que hace el segundo. La llamada, sin embargo, ha tenido un impacto político limitado. No es lo mismo pedir el voto a favor de Anaya que pedirlo, como se ha hecho, en contra de López Obrador. De todos los que se han adherido, el más explícito ha sido Pedro Ferríz de Con, quien pidió a los indecisos votar por el que, dice, es “el menos malo de los candidatos”, y la menos explícita, Margarita Zavala (estigma) de Calderón, quien dejó “en libertad” a sus seguidores, lo que supuestamente los devolvería a su cuna panista. Ni siquiera los empresarios, en estos tiempos que lo políticamente correcto se pasa por cualquier arco del triunfo, han sido claros en su apoyo al queretano:los viejos enemigos del lopezobradorismo llaman a votar “con inteligencia, no con enojo” (Larrea, Conesa), “por el candidato mejor preparado” (Elizondo), “por el que tenga mayor probabilidad de vencer a López Obrador” (Bailleres). Apoyos a Anaya, sí, pero tibios, tardíos e ineficientes.

El martes, López Obrador y Anaya participaron en el tercer debate presidencial, llevado a cabo en el Gran museo del mundo maya, en Mérida, Yucatán. Del primer al segundo debate se reafirmó la percepción de que la elección sería un plebiscito, a favor o en contra López Obrador; del segundo al tercero se refirmó la percepción de que el plebiscito ya se decidió a favor de López Obrador. Las encuestas confirmarían que el llamado al voto útil no ha calado en el electorado: El País, promediando las encuestas del último mes, le da a López Obrador una ventaja de 20% sobre Anaya (48.2% en intención de voto contra 27.5%). Ese número incluye los cálculos de ParametríaReforma y El Financiero, según los cuales el tabasqueño habría cruzado por primera vez el umbral del 50% del electorado a su favor. Las encuestadoras han creado la percepción de que López Obrador ya ganó. ¿Estarán repitiendo la metodología engañosa de 2012? Lo sabremos el 1 de julio.

Dicho lo anterior, el último debate hubiera sido un paseo triunfal para López Obrador si Anaya no lo hubiera acorralado en su área con pelotazos a la desesperada. Uno, sobre la relación de la familia de Javier Jiménez Espriú con la firma Odebretch; otro, sobre la sospechosamente buena relación del ex jefe de de gobierno del Distrito Federal con José María Rioboó. —Contesta sin chistes ni payasadas: ¿sí o no le entregaste contratos sin licitación? —atacó el queretano. —Soy peje, pero no lagarto —esquivó el tabasqueño, ignorando la exigencia de su interlocutor de no decir estupideces. El panismo da señales de desesperación. Inalcanzable en los votos, tal vez el puntero aún sea alcanzable por la vía de los acuerdosin extremis, calculan. Diego Fernández de Cevallos utilizó el programa de radio de Fernanda Familiar —un foro muy cutre para un abogado de tan lujosos despachos— para suplicar por un pacto entre segundones “para no entregar el país a un iluminado” porque, según e traficante de influencias, “cualquier opción sería mejor que entregárselo a un orate”. ¡A saco roto!

El formidable José Antonio Meade, en su rollo. El candidato tridorito abrió su participación en el debate deseando suerte a la selección mexicana. A pocas horas del inicio del campeonato mundial de fútbol la atención suya y la de todos ya ha comenzado a centrarse en los once de verde que correrán tras la pelota mundialista. El partidazo de entre México y Alemania despierta mayores expectativas que el de Anaya y López Obrador. Los germanos ganarán el mundial, según el candidato independiente dador y repartidor de besos, abrazos y moches (de manos). Empieza el fútbol. Se terminan las campañas. Consummatum est

El INE hizo un intento real de modernizar los debates presidenciales permitiendo formatos más dinámicos y acercando a los candidatos con los votantes. Por primera vez en la historia, los debates además de generar memes, influyeron de veras en la opinión pública y en el comportamiento del electorado. Lorenzo Córdova acertó.

¡Punto para el INE!

Francisco Baeza [@paco_baeza_]. 12 de junio de 2018.