CUAUTLANCINGO: EL VALLE DEL TERROR

El Municipio de Cuautlancingo en Puebla, de tiempo atrás ha sido sede, no sólo de la planta automotriz Volkswagen, sino de las más importantes plantas fabriles de la localidad en la que se cuentan, entre otras, importantes firmas alemanes como lo habría sido el antaño negocio familiar que constituye la firma Krupp, cuyos episodios más negros fueran objeto del tratamiento cinematográfico de Luchino Visconti en su cinta “los malditos”.

Por lo demás, la localidad ha vivido en las fechas recientes un auge inusitado del negocio inmobiliario, pululando en su extensa superficie tanto fraccionamientos residenciales como plazas comerciales de toda laya, trayendo consigo aparejado un crecimiento económico que, seguramente habrá de superar con mucho los índices promedio de la economía nacional, estatal e incluso de la capital del estado, demarcación que le es contigua y con la que observa marcada continuidad urbana generando uno de los tantos casos de conurbación que hoy por hoy se viven a lo largo del país

Crecimiento económico que refleja por un lado un claro exceso de liquidez, a grado tal que mueve inevitablemente a cuestionarse sobre la legitimidad de sus orígenes; como una grave crisis social manifestada en el aumento desbordado de la inseguridad, resultando paradigmático el caso del homicidio de un empresario español que ocasionaría un grave escándalo que trascendió por mucho los límites de la demarcación municipal e incluso las fronteras mismas del país.

El regidor del ayuntamiento Edgar Hernández Hernández, presentó en fechas recientes denuncia en contra de Félix Casiano Tlahque y Ricardo Vicente Mendizábal de la Cruz, respectivamente y a la sazón presidente municipal y secretario del ayuntamiento, así como en contra de todo aquel, que del resultado de las pesquisas conducentes resulte al efecto responsable en la especie, en relación con diversos hechos presumiblemente constitutivos de delito.

A partir del mes de diciembre próximo pasado, el regidor jamás habría sido convocado a las sesiones ordinarias que por disposición expresa del Artículo 70 de la Ley Orgánica Municipal debe llevarse a cabo mensualmente, ni a extraordinaria alguna que al efecto hubiese sido convocada ignorándolo así el denunciante

En diversas ocasiones solicitó a Ricardo Vicente Mendizábal de la Cruz en su carácter y condición de secretario del H. ayuntamiento de Cuautlancingo, Puebla ,copia certificada  de las eventuales notificaciones que le hubiesen sido dirigidas convocando a sesiones ordinarias o extraordinarias de cabildo, expedidas por el referido servidor público,  copia certificada  de las actas de sesión ordinarias y en su caso extraordinarias de cabildo, así como copia certificada del informe de actividades del presidente municipal concerniente al ejercicio presupuestas del año 2017.

-Pese a que la información solicitada  debe figurar en el portal de trasparencia del ayuntamiento por disposición expresa de los Artículos 2 Fracción V y 83 fracción II de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental del Estado de Puebla; ésta no sólo no se ha publicado de oficio en contravención expresa de la disposición referida, sino que le ha sido negada incluso a un integrante del cuerpo edilicio en funciones; información, sin la cual, la debida supervisión del ejercicio del gasto público municipal se hace imposible

La manifiesta opacidad de las máximas autoridades del ayuntamiento, hacen pensar que, en medio de una situación como la que se describe, la inseguridad rampante caracterizada por el alto índice de secuestros, homicidios, operaciones de narcomenudeo y de “huachicoleo”; y demás actos violentos que aquejan a la demarcación en cuestión, eventualmente reconocerían su origen en las mismas autoridades políticas que se niegan a rendir cuentas de su actuación pública, erigiéndose, tal y se describe en la trama de la novela de Arthur Conan Doyle, en una secta de dominación criminal, por lo que, en consecuencia, Cuautlancingo se habría convertido en los días que corren en el mismísimo “Valle del Terror”.

 

Por:  Atilio Alberto Peralta Merino.

albertoperalta1963@gmail.com