Cambiar el sistema capitalista debería ser clamor mundial

Un mundo mejor es posible

Es muy publicitada cada año la reunión del Foro Económico de Davos en Suiza. También son conocidas las manifestaciones de protesta violentamente contenidas por las fuerzas policíacas del lugar, que se producen debido a que los ricos y mega ricos del mundo, en realidad se reúnen para analizar y proponer información sobre qué país les ofrece como prostitutas elegantes, las mayores ventajas y garantías de que sus fortunas estarán a salvo y se incrementarán a tasas elevadas si las invierten en dichos países, que mandan a sus representantes gargantones con esos aviesos propósitos .

Cada año se derivan de este Foro varios informes económicos que dan a conocer inexorablemente los resultados del sistema capitalista fallido que padecemos en el mundo entero, sólidamente apuntalado por la maquinaria (des) informativa de los medios de comunicación, que se dedican a quemar incienso y mirra a ese sistema que apesta a muerto, pero que tanto les ha favorecido a los dueños de los medios a amasar grandes fortunas y a las botargas que emplean frente a los micrófonos, las cámaras o las redacciones de revistas y periódicos dedicados al “noble oficio” del periodismo, emblemáticos de cada país por su insidia, vileza, abyección y cinismo.

Precisamente con uno de esos informes titulado Tiempo para el cuidado publicado en Enero de 2020, con datos consultados por Oxfam online el 12 de diciembre de 2019 – día guadalupano – para mayor beneplácito y confianza de los mexicanos, o sea que los datos son más frescos que una lechuga recién cortada y más confiables para los escépticos, por provenir de una fuente de información del corazón mismo del mundo capitalista, para que no se me acuse de tendencioso o sesgado o, peor aún de falsario en los datos textuales que proporciono. Van los datos y a continuación el análisis e interpretación esos sí de mi modesta autoría.

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La brecha entre los más ricos del mundo y el resto de la sociedad sigue siendo abismal

  • En 2019, los 2153 milmillonarios que había en el mundo poseían más riqueza que 4600 millones de personas.
  • Los 22 hombres más ricos del mundo poseen más riqueza que todas las mujeres de África.
  • El 1% más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6900 millones de personas.
  • Si una persona hubiese ahorrado 10 000 dólares diarios desde el momento en que se construyeron las pirámides de Egipto, ahora poseería tan solo una quinta parte del promedio de la fortuna de los cinco milmillonarios más ricos del mundo.
  • Si cada persona se sentase sobre el dinero que posee apilado en billetes de cien dólares, la mayor parte de la humanidad se sentaría en el suelo. Una persona de clase media de un país rico se sentaría a la altura de una silla. Los dos hombres más ricos del mundo estarían sentados en el espacio.
  • El valor económico del trabajo de cuidados no remunerado que llevan a cabo en todo el mundo las mujeres de 15 o más años asciende al menos a 10,8 billones de dólares anuales, una cifra que triplica el tamaño de la industria mundial de la tecnología.

Como puede observarse, el fracaso del sistema es colosal, estos son apenas botones de muestra, sólo se habla de dos parámetros como son la desigualdad y tímidamente se insinúa que los ricos no cumplen con sus obligaciones fiscales, la tremenda injusticia que se comete con las mujeres no es tal , ¡es un crimen monumental! cifras todavía más desgarradoras se observan en materia de salud, de alimentación, de vivienda, uno no puede quedarse de brazos cruzados sin por lo menos levantar la voz ante la monstruosidad de la injusticia, ¿para qué quieren tanta riqueza? ¿en qué se la pueden gastar? ¿hay algo que no puedan comprar? ¡No! Esa es la verdad, todo lo tienen, todo lo poseen, ¡pero quieren más! Si por increíble que parezca quieren más y no es un deseo o un anhelo moderado ¡No! Es una obsesión.

Lejos de existir un clamor en contra de esta aberración, ¡hay indiferencia!, los medios de comunicación cómplices y no sólo eso sino promotores y pilares sostén de este sistema criminal callan y son por lo tanto tan culpables como el que más, pues si hicieran por ejemplo todos los telefórmulos una semana de concientización sobre el problema, el mundo tal vez empezaría a despertar de su letargo y sentiría o tal vez empezaría a sentir alguna preocupación al respecto, pero los “especialistas” que asisten cada año ¿dicen algo de esto? El oleoso e intrascendente Sergio Sarmiento ¿lo han escuchado preocupado por tanta miseria? No, es más no creo que alguien recuerde algo memorable que haya dicho este aguado, tibio y pusináme al respecto.

¿Es de verdad que yo estoy paranoico y preocupado por nada?, ¡ya dudo de mi mismo!, tal vez así deba ser, tal vez como dicen muchos siempre ha habido ricos y pobres y no podemos cambiar el mundo, pero yo no me conformo con quedarme así, a esa muchachita Greta Thunberg todo mundo le presta atención, a mi nadie me escribe ya no digamos para decirme que estoy bien sino por lo menos para decirme que estoy loco, vivimos en un mundo indiferente, que se interesa en el Súper Bowl, en el avión presidencial, en el fútbol, en el cine y en la farándula, pero estos temas a ese mundo desafortundamente no le interesan y unos pocos sacan montañas de beneficios y se regodean en esos temas y otros peores, hay incluso un “doctor” con López-Dóriga que se dedica a la sesuda tarea de contar las palebras que repite AMLO en las mañaneras, las “mentiras” que dice, otra que “analiza” firmas y nos dice cómo es la persona según su escritura y desde luego un pánel de comentaristas y críticos que analizan -eso si- “con preocupación” los problemas nacionales y llenan de lisonjas y reconocimientos al ¡teacher!

Por: Enrique M. Díaz Sánchez

03/Feb/2020